
El flautista de Hamelin, el cuento clásico como una experiencia colectiva. No es una adaptación más de un cuento clásico, es una indagación profunda sobre la relación entre arte e infancia, una forma de abrir grietas en los dispositivos que silencian a los niños, y una invitación a pensar juntos. La puesta en escena combina cuerpo, palabra y música original en directo, apoyándose en una escenografía simbólica y un lenguaje poético accesible a la infancia.
