
Esta instalación (derivada de un proyecto de investigación FECYT) vincula en tiempo real las variables ambientales de Bilbao con la meteorología del Glaciar del Aneto en proceso de deshielo y desaparición. En el exterior, un aerogenerador eólico-solar transduce tanto la energía de su rotación mecánica como la radiación captada por sus aspas fotovoltaicas en flujos de datos. Estas señales locales interactúan digitalmente con la telemetría climática obtenida en directo desde el glaciar pirenaico. La interacción entre ambos entornos modula variaciones sonoras de baja frecuencia: una interpretación para la escucha del vínculo invisible entre energía y calentamiento global.